Basale Stimulation®


Es un concepto de mirada global al desarrollo humano y a la comunicación más cercana, corporal y sutil. La escucha a las necesidades propias y las del otro, las competencias de ambos, la actitud así como técnicas flexibles y adaptadas a cada uno, tejen un entramado que tiene como eje central el cuerpo. Este es el punto de partida para el encuentro, la comunicación, el acompañamiento y el apoyo al desarrollo de personas con graves dificultades para percibir, comunicarse y moverse.

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Fundamentos de Basale Stimulation®



«…  creían que las personas no habían sido

creadas como iguales, pero deberían tener

el mismo derecho a ser diferentes».

(Oz,20)

 

Basale Stimulation® parte de la idea esencial de que cualquier persona con independencia de su discapacidad, puede generar nuevos procesos de desarrollo. No son necesarios unos pre requisitos mínimos de la persona a la que atendemos, basta con su presencia física para poder formar parte de un Intercambio Basal.

 

 En toda situación de intercambio, comunicativa, las dos partes tienen la misma importancia. ¿Qué ocurre cuando nos situamos enfrente de una persona gravemente afectada y observamos que sus capacidades de habla, de un lenguaje convencional no existen o están mermadas, las competencias de comprensión aparentemente están ausentes, las manos no son utilizadas “al uso” como   herramienta de manipulación y exploración, su vida está centrada permanentemente en el aquí y el ahora? ¿Dónde nos situamos nosotras como seres pensantes, hablantes, con capacidad para poder transcender el aquí y el ahora?

 Basale Stimulation® te invita a reflexionar sobre nuestras creencias, carencias, límites. Y preguntarnos cuál es nuestra actitud hacia la persona con pluridiscapacidad: cómo es nuestra mirada, dónde dirijo mi atención cuando entro en relación con una persona gravemente discapacitada. Existimos en una sociedad en la que solemos erigirnos en la medida de todas las cosas y dirigimos la atención a la carencia, a lo que le falta a esa persona. Y de esto hay que ser conscientes porque solo en la medida en que yo me observe, conozca, sepa dónde están mis capacidades y límites podré establecer relaciones de intercambio en igualdad, podré desarrollar la capacidad para ponerme en el lugar de la otra persona y preguntarme qué le está pasando, porque reacciona así ante mi oferta… El encuentro es posible cuando estamos en situaciones de proximidad física y emocional, observando atentamente, en un contacto de calidad, en definitiva “estar presentes hacia la otra persona”. 


Las personas a las que atendemos, ya sea en una situación de cuidado, pedagógica o terapéutica, merecen que se las respete como seres humanos y para ello es esencial que aceptemos que “otro desarrollo” no normalizado es posible, que hay múltiples formas de existir, de expresar, de “ser” en el mundo. Todos y todas tenemos derecho a un espacio vital propio donde desarrollarnos, donde podamos preservar nuestra intimidad, donde podamos determinar nuestras vidas.

 

 

1)      Traducido por la Redacción. Citado en “Un espace pour vivre, un espace pour rêver” Andreas Fröhlich.

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